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Impuesto sobre la renta de las Personas Fisicas
15 mayo, 2018

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Aclaraciones sobre la Renta de las Personas físicas 2017-2018

Las fechas se van aproximando y cada vez tenemos más cerca la campaña de renta de este 2018. Concretamente, la Agencia Tributaria ha fijado el 4 de abril como la fecha de comienzo de esta campaña. Así, con este artículo queremos tratar los temas generales del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas para que nuestros lectores puedan estar preparados para el período del 4 de abril al 27 de junio cuando finalizará la campaña de la Renta de 2017.

 

El IRPF es un impuesto personal, directo y progresivo que grava, valga la redundancia, la rentas que obtienen las personas físicas. Después de esta definición simple y llana merece la pena explicar las características de este impuesto:

  • Es un impuesto personal porque tiene en cuenta las circunstancias de las personas para establecer lo que tendrán que pagar. A título de ejemplo se establecen ventajas a personas con hijos a cargo o por discapacidad.
  • Es un impuesto directo porque grava una manifestación directa de riqueza como pueden ser las rentas que perciba el sujeto.
  • Y, por último, es un impuesto progresivo porque, no sólo quién más rentas perciba vaya a pagar más, sino que lo hará en superior porcentaje.

Este impuesto está cedido parcialmente a las Comunidades Autónomas, lo que quiere decir, que éstas recibirán la mitad de la recaudación por este impuesto. Además, tienen competencias normativas para regular bonificaciones del impuesto y hasta el tipo de gravamen, por lo que se origina unas diferencias entre las distintas Comunidades Autónomas. Por ello, hay que tener claro dónde está nuestra residencia; no vayamos a aplicar unas deducciones que no nos correspondan y terminemos pagando más, o peor, que paguemos menos y Hacienda nos requiera para que paguemos lo que corresponde más alguna sanción que lleven bajo el brazo.

A continuación de esta explicación ardua, pero necesaria para entender el impuesto (espero que alguien siga leyendo), viene la pregunta del millón “¿Y yo? ¿Cuándo tengo que presentar la renta?”. Pues por regla general estarán obligados a la presentación de la declaración de la renta quienes perciban rentas del trabajo por importe de 22.000 € anuales o más. Aparte se estará obligado a presentar declaración, si se supera cierto importe en determinadas rentas por otras causas como puede ser tener varias viviendas que no son vivienda habitual.

Pero cuidado si durante 2017 otra empresa nos ha pagado una renta de más de 1.500 €. El importe límite para la no presentación se reduce considerablemente hasta los 12.000 €.

Antes de sentirnos afortunados de no presentar el modelo y, creer que de lo que hemos percibido no vamos a pagar nada, faltaría hablar de las retenciones. Así en determinados momentos en el que recibimos una renta quién nos la paga está obligado a hacernos el “gran favor” de ingresar una parte a Hacienda a nuestro nombre. Así podemos encontrarnos retenciones en nuestra nómina, en los dividendos que podemos recibir de una empresa o incluso en la “grandísima” cantidad que podemos recibir hoy en día de intereses de los depósitos en un banco. Por ello, si no realizamos, o por lo menos no intentamos realizar la declaración de la renta, es posible que la Agencia Tributaria se quede con un dinero que nos corresponda.

En consecuencia, recomendamos siempre revisar el borrador de la renta que tendremos a nuestra disposición online. La página de Hacienda es www.agenciatributaria.es y todos los años crea una sección especial con toda la información relacionada con la campaña de la renta. Este año la sección está en el siguiente enlace: http://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Renta.shtml

Si no podemos acceder a nuestro borrador de la renta online o simplemente preferimos verla físicamente, podemos pedir cita para tramitar la renta con un gestor de Hacienda.

El Impuesto de la Renta tiene distintos componentes según el tipo de renta que se perciba y según ese tipo de renta se clasificará en una o en otra base de las dos de este impuesto. Las bases que componen el impuesto son la general y la del ahorro, siendo tan importante como que las rentas que componen la primera podrán ir a un tipo impositivo de hasta casi un 50 % y la de la segunda un máximo del 23 %.

Los diferentes componentes de la renta de las personas físicas son los siguientes:

  • Rendimientos del Trabajo definidos como las rentas percibidas como consecuencia de una relación laboral. Aparte de éstas se establecen muchas rentas más dentro de este componente como pueden ser las pensiones o las becas. Estos rendimientos se clasificarían dentro de la Base General.
  • Rendimientos del capital inmobiliario, los rendimientos derivados de la titularidad de bienes inmuebles. Generalmente a través de arrendamientos, pero también de la constitución de derechos reales como puede ser el usufructo. Estas rentas también pertenecerían a la Base General.
  • Rendimientos del capital mobiliario, rendimientos derivados de la participación en fondos de una sociedad, de la cesión de capitales propios como pueden ser en el primer caso dividendos o en el segundo los intereses recibidos por préstamos. Estas rentas pertenecen a la Base del Ahorro, excepto otros rendimientos del capital mobiliario como pueden ser los procedentes de la propiedad intelectual que corresponden a la Base General.
  • Rendimientos de actividades económicas, aquellos rendimientos que procedan de la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos. Estos rendimientos forman parte de la Base General. Como por ejemplo las rentas percibidas del trabajo de un autónomo.
  • Ganancias y Pérdidas Patrimoniales, variaciones de valor en el patrimonio puestas de manifiesto como consecuencia de la alteración de este patrimonio, como podría ser una venta de un coche o de una vivienda. Este componente pertenece normalmente a la Base del Ahorro.
  • Imputaciones de renta, es la renta ficticia que se produciría por la tenencia de bienes inmuebles a los que no se da un uso como vivienda habitual (por parte del dueño o cuando lo alquila) o que no esté afecto a actividades económicas.

Todos estos componentes se explicarán más detalladamente en próximos artículos en aras de poder explicar todas sus especificidades detalladamente.

Para finalizar hablaremos de reducciones y bonificaciones del impuesto. Como se ha explicado más arriba, el impuesto tiene carácter personal, por lo que las circunstancias personales afectarán a la cuota que se acabe pagando. Así se establece un mínimo personal y familiar, según se tengan ascendientes o descendiente al cargo, que reducirá la carga fiscal del impuesto. También la aportación a planes de pensiones en el año 2017 podrá reducir esta carga o en determinados casos la tributación conjunta. Por consiguiente, el tipo de interés efectivamente aplicado será muy diferente del porcentaje que pueda aparecer en las tablas.

En Lex Dixit Tax and Legal nuestros profesionales te podrán ofrecer un asesoramiento integral en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, no centrándose sólo en ayudar con la declaración de la renta de 2017 sino también cómo optimizar la renta de 2018 y los siguientes años.

 

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Comment(1)

  1. comment Elena says

    La informacion es muy útil. Gracias por la publicacion.

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