Español Русский Български

Residencia Fiscal en España

Residencia Fiscal en España

El sistema fiscal español se basa en la renta mundial. Ello significa que las personas que sean residentes fiscales en España tributarán por su renta mundial y, dependiendo de su lugar de residencia, también por su patrimonio mundial.

La determinación de la residencia fiscal es una competencia de cada estado, pues es la normativa de cada país la que de forma unilateral establece los criterios para considerar a una persona residente fiscal.

Por ello, los Convenios para evitar la doble imposición contienen cláusulas para evitar que una persona puede considerarse residente fiscal en dos países a la vez, de modo que se aplican reglas de “desempate” en caso de que dos países con un Convenio suscrito consideren a una misma persona residente fiscal en sus respectivos estados de acuerdo con sus respectivas legislaciones.

La residencia fiscal en España se determina por varios criterios, uno de los cuales es la presencia física en España (artículo 9 de la LIRPF). De este modo, en principio, la persona física que permanezca en España más de 183 días tendrá la consideración de residente fiscal en España y deberá cumplir con todas las obligaciones tributarias derivadas de ello y, en consecuencia, tributar por su renta mundial.

Pero, ¿qué pasa si la permanencia en España es involuntaria?

Hay situaciones en las que la estancia en España puede ser involuntaria. Ejemplo de ello fueron los casos en los que algunas personas quedaron atrapadas en el país debido al estado de alarma declarado como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el COVID.

Para la resolución de estos casos fue preciso atender a las recomendaciones de la OCDE, y a lo dicho por la Dirección General de Tributos en distintas Consultas Vinculantes, en las que se analizan distintas situaciones bajo el prisma de los Convenios de Doble Imposición.

Dichas Consultas hacen referencia a las recomendaciones de la OCDE, que proponía la articulación de mecanismos conducentes a que los días de presencia o ausencia en un estado por causa de la pandemia no computen para alterar la residencia fiscal y las consecuencias tributarias que ello tendría; abriendo así la puerta a la necesidad de evaluar todas las circunstancias para la determinación de la residencia fiscal, y no exclusivamente los días de permanencia en España.

Situaciones que pueden considerarse asimiladas a éstas, si bien con significativas diferencias, son las que están sucediendo actualmente como consecuencia del conflicto bélico que ha provocado que ciudadanos ucranianos, también rusos, se están estableciendo provisionalmente en nuestro país, a la espera de la finalización del conflicto bélico.

Ante la preocupación por esta cuestión, hemos considerado oportuno y conveniente plantear a la Dirección General de Tributos una Consulta sobre el particular, para adelantarnos a los posibles problemas interpretativos que puedan surgir en esta materia, de modo que podamos prestar asesoramiento con ciertas garantías en un marco de seguridad jurídica.

Si estás en esta situación y necesitas información no dudes en ponerte en contacto con nosotros, ¡te ayudaremos!

Déjenos sus datos y nuestros profesionales contactarán con usted lo antes posible.